Respuesta rápida: El acto ilegal caracterizado por el engaño se llama fraude. Es una conducta basada en el engaño para obtener un beneficio indebido, y puede afectar a una persona, una organización o al Estado. Su impacto va más allá del dinero: compromete la reputación, la confianza y la continuidad del negocio.
A primera vista, el fraude puede parecer un problema exclusivamente financiero. No lo es. Y la forma en que una empresa lo previene dice mucho de su madurez en gestión de riesgos.
¿Qué es el fraude en Colombia?
En Colombia, «fraude» no corresponde a un único delito. Según la conducta, puede relacionarse con estafa, falsedad documental, fraude procesal o delitos asociados con corrupción y lavado de activos. Lo que los une es el engaño que hace posible el beneficio indebido. El fraude no se define por el monto involucrado, sino por ese engaño.
¿Por qué debe importarle a la alta gerencia?
Porque el fraude rara vez comienza con una operación extraordinaria. Puede empezar con:
- Un documento que nadie verificó.
- Un proveedor que no fue validado.
- Un conflicto de interés que no se declaró.
- Una factura que parecía normal.
- Un proceso con controles insuficientes.
Cuando la compañía identifica el problema, el impacto suele haber trascendido lo económico.
El costo va más allá de la pérdida financiera
El dinero perdido suele ser apenas una parte del problema. Un caso de fraude también puede generar:
- Daño reputacional.
- Pérdida de clientes y aliados.
- Investigaciones administrativas o judiciales.
- Sanciones regulatorias.
- Deterioro de la confianza de accionistas e inversionistas.
Por eso, las organizaciones con una gestión más madura no tratan el fraude únicamente como un asunto de auditoría: lo integran a sus decisiones estratégicas y a su gestión de riesgos.
Señales de alerta que conviene vigilar
Detectar el fraude a tiempo depende de observar patrones. Algunas señales frecuentes son:
- Proveedores o contratistas sin trayectoria verificable o con estructuras de propiedad poco claras.
- Operaciones que no guardan coherencia con el perfil del tercero.
- Documentos con inconsistencias o información que nadie contrastó.
- Presiones para omitir controles o acelerar pagos.
- Conflictos de interés no declarados.
La pregunta que debe hacerse la gerencia
La pregunta no es solo si la compañía ha sido víctima de fraude. La pregunta preventiva es: ¿tenemos la capacidad de identificar las señales de alerta antes de que el fraude ocurra?
Prevenir empieza por conocer y controlar
Un modelo de cumplimiento sólido debe fortalecer:
- La debida diligencia.
- El conocimiento de terceros.
- La identificación de beneficiarios finales.
- La gestión de riesgos.
- Los canales de denuncia.
- La cultura organizacional.
El objetivo no es generar alarma, sino construir una ruta: conocer los riesgos, fortalecer los controles y actuar a tiempo. Este enfoque preventivo se alinea con la Circular Externa 100-000020 del 2 de julio de 2026 y con la debida diligencia dentro del Sistema de Autocontrol y Gestión de Riesgos LA/FT/FPADM y C/ST (SAGR).
Cómo puede ayudarle Lemaître
Conocer al tercero antes de contratar es una de las defensas más efectivas. Con la plataforma DueScan de debida diligencia revisamos antecedentes, listas y señales de alerta de proveedores, clientes y aliados. Para fortalecer controles y canales de denuncia, nuestra consultoría en compliance diseña y audita programas ajustados a su operación. Y como la cultura se construye con las personas, nuestra formación en ética y compliance prepara a los equipos para reconocer y reportar riesgos.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre fraude y corrupción? El fraude se basa en el engaño para obtener un beneficio indebido; la corrupción implica el uso indebido de una posición o poder. Pueden coexistir, y ambos se gestionan con controles y debida diligencia.
¿El fraude solo ocurre dentro de la empresa? No. Puede originarse en terceros: proveedores, contratistas, intermediarios o clientes.
¿Cuál es la mejor forma de prevenirlo? Combinando conocimiento de terceros, controles internos, canales de denuncia y una cultura organizacional de cumplimiento.
Una reflexión para líderes empresariales
El fraude no se define por el monto, sino por el engaño que lo hace posible. Fortalecer los controles, conocer a los terceros y consolidar una cultura de cumplimiento ayuda a reducir la exposición y a proteger la continuidad y la reputación de la compañía.
Vale la pena hacer lo correcto. #HagámosloJuntos
Fuente principal: Circular Externa 100-000020 del 2 de julio de 2026, Superintendencia de Sociedades.